¡ELIGE TU VIDA!

Suelo pasar por una calle en la que hay una pintada en la pared que dice: 
¡ELIGE TU VIDA!
No es fácil asimilar esto, y más en los tiempos que “corren”, donde el caos, las prisas y las carencias están al acecho una y otra vez.

Es toda una odisea no dejarse atrapar por esta mole que forma parte del inconsciente colectivo de la sociedad. Pero el mundo cambia a cada instante y lo hacemos constantemente de forma automática, aunque sin saberlo.

¡ELIGE TU VIDA! Se necesita mucha valentía para dar riendas sueltas a lo que uno siente. No hay razones que se interpongan ante la llamada del corazón. Para unos puede ser toda una locura, una utopía e incluso una irresponsabilidad.

¿Cómo puedo elegir la vida que quiero experimentar? Hay dos principios fundamentales para elegir la vida conscientemente:
-1º CO-CREACIÓN “PASIVA”.
-2º CO-CREACIÓN ACTIVA.

La primera, es la que tantos maestros espirituales llevan transmitiéndonos desde hace mucho tiempo: PRESENCIA. Estar en el “aquí y ahora”. Ser uno con tu vida, la que surge en este momento. Abierto a ella, sin restricciones; aceptándola tal y como es. La plena consciencia.
Personas tan impactantes en mi camino como Eckhart Tolle, Thich Nhat Hanh o Sri Nisargadatta Maharaj. Sé, “sólo”sé.

Desde mis experiencias y pasando por una profunda investigación en estas enseñanzas, debo subrayar que el estado de presencia, o hasta donde he podido sentir, es una gozada. Unido a la vida sin preocupación, siendo un observador sin identificarse con las formas de la creación. Pero se requiere “tiempo”, entrega y mucha constancia, pues es casi automático salirse de este estado, teniendo en cuenta que el programa ego está insertado en la psique de la humanidad.

La segunda, es eligiendo. Ser consciente del poder creador que tenemos para cambiar las cosas. La cuestión es que no se trata de la famosa Ley de la Atracción, pues hasta donde he llegado, ésta no es ley tal y como nos la han contado. Recordemos que somos seres energéticos muy complejos viviendo una experiencia física, y que no es sólo lo que uno desea experimentar en la vida, sino que hay procesos internos que obedecen a ciertas acciones del pasado.

Querer un mejor trabajo, una relación estable, salud… es posible siempre que estemos alineados con ese campo energético y que no conforme una lección de vida. De ahí que sea muy importante elegir lo que queremos desde el corazón y no desde el ego.

¿Presencia o/y elección? Ambas están intrínsecamente relacionadas, pero el tiempo necesario para que eso sea un hecho, un reflejo, una manifestación dependerá de la “calidad” de la energía que utilicemos  al llevar a cabo esta forma de co-creación.

La co-creación “pasiva” da mucha estabilidad, mucha paz interior y es necesaria para silenciar la mente. Pero desde mi experiencia requiere mucho tiempo y dedicación. Es más un estilo de vida, así como un complemento para la co-creación activa.

La co-creación activa dispara el poder que tenemos para transformar el mundo. Estamos hablando de una frecuencia vibratoria más alta. Pasando de vibrar a la frecuencia de la materia física, a la frecuencia de la materia etérica del corazón energético. Es el sustento que conforma toda la creación, la del Ser Amor. Es puro espíritu, el pegamento de la vida o el soplo del creador. Porque cuando uno está alineado con estas frecuencias, se actúa desde el bien mayor. No hay deseos egóicos, sino expansión de la vida a través de las capacidades innatas que nuestra naturaleza nos brinda.

Ambas formas de co-creación están alineadas a la vida, al Ser, al Universo. Depende de lo que cada uno sienta para dar ese paso creativo que nos llevará hacia nuevos paradigmas en la creación.

Sé consciente de tu vida, respétate y ámala tal y como es. Pero recuerda que siempre tienes el poder de elegir cómo será este mundo: ¡ELIGE TU VIDA!, ahora.

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