SANANDO LAS HERIDAS DEL PASADO

Hoy está siendo una mañana muy especial. Llevo unos días en los que se han ido despertando muchas emociones incrustadas en mi corazón, vivencias del pasado y movimientos hacia el futuro. Hace unos meses dejé de conectarme, o sintonizar con energías que abrían mi corazón y me permitían sentir un AMOR en mayúsculas. Es un ejercicio para sentir la vibración del centro energético del corazón. La cuestión es que anoche intenté acceder a esa energía y me fue imposible. Era como sentirme totalmente bloqueado. Pedí ayuda a una gran amiga <3 y me hizo despertar lo que necesitaba para adentrarme en este conflicto casi impenetrable.

Después de una noche de trabajo interior pude vislumbrar una especie de esfera de cristal con un grosor indescriptible que atrapaba a mi niño interior. Cómo iba a sentir el corazón, si estaba bloqueando a mi esencia. Observar a mi niño desde fuera de la esfera me afloraba rabia, tristeza, impotencia, desesperación… Era como ver morir a lo más amado y no poder hacer nada por esa capa tan gruesa que lo impedía.

Esta mañana he llorado como nunca profundizando un poco más. Han salido memorias de esta vida, memorias de otras vidas… hasta llegar a las memorias de mi infancia. Cuánto amor odio sentía hacia mi padre. Y hoy se ha producido el milagro de llevar a mi conciencia lo que sentía y que se ha ido repitiendo a lo largo de estos últimos años de otras formas, pero con el mismo sentimiento: el anhelo de que mi padre me abrazara siendo niño.

Realmente no lo recuerdo, pero cuando él murió algo se congeló en mi interior. Sentí que mi sueño de sentirme amado en sus brazos moría también.

Pero la vida nos muestra, si estamos abiertos a ello, cómo perdonar nuestras heridas y liberarnos. Y hace un rato entre lágrimas y pataletas, perdoné a mi niño herido, expresé todo lo que sentía a mi padre, mi rabia por sentirme rechazado y mi deseo porque me mostrara su amor con un simple abrazo. «¡Gracias papá! Realmente me has ayudado mucho para conocerme, para despertar algo que ya existía dentro de mí».

Al final, en meditación, hicimos las paces, y terminaron nuestros niños internos jugando. Ha sido una pasada. Y te hace ver que la vida es sólo un juego en el que todos participamos inocentemente. Unos como padres, otros como hijos, pero siendo inconscientes. La cuestión está en saber perdonar en su contexto más puro. Dándonos cuenta de que juntos estamos aprendiendo a amarnos, a expandir nuestras consciencias a través del camino de la compasión.

Mi invitación es que no dudes en mostrar tus sentimientos, si hay un anhelo y hay una oportunidad para la acción, haz todo lo que salga de tu pecho. La vida es movimiento y transición, no tengas miedo a sentirte, no tengas miedo a expresarte. Hoy es un día para abrazar a aquellos que más quieres: tus hijos, tu pareja, tus padres, los amigos…

Ahora puedo sentir un poquito más mi corazón, ahora puedo avanzar reconociéndome, aceptándome, siendo yo.

Entradas populares de este blog

AHORA, JUNTOS Y HACIA UNA NUEVA REALIDAD

SIÉNTEME EN TU CORAZÓN

DEJA DE LUCHAR CONTRA TI, PORQUE TAMBIÉN ERES OSCURIDAD

¿Cómo sentir el Amor del Universo ahora?

Y SI POR UN MOMENTO LO DEJARAS TODO