APRENDIENDO A AMAR MÁS ALLÁ DEL MIEDO

Es toda una aventura venir a este mundo con una aparente amnesia. Es fascinante ir, poco a poco, recordando, y aunque el trayecto no sea fácil, siempre queda una chispa de luz en el interior para continuar avanzando.

Miro estos últimos años con asombro, pues aunque parece que no haya pasado mucho tiempo, si han pasado muchas cosas, sobretodo interiormente. Cada día tengo más claro que renacemos a cada instante, con cada movimiento que damos conscientemente, observando, rompiendo esquemas mentales y, sobretodo, dándonos una oportunidad honesta para reconciliarnos con la Vida.

Cuando hablo de Vida en mayúscula me refiero a esa esencia, vacío, conciencia, Ser… que siempre nos acompaña, pues en su raíz es lo que realmente somos.

A veces pienso en largarme de este mundo que me enloquece y me abruma con tanto odio, tantas injusticias y tanto miedo a vivir despiertos, responsables de cada paso que damos. Son esos momentos en los que mi mente me atrapa para dar fuerza a la separación. Pero a estas alturas del viaje, uno comienza a tener tablas y recursos, aunque no siempre sean los suficientes, como para dar un paro en seco, tomar aire y comenzar a observar el origen real de estos conflictos.

Curiosamente siempre forman parte de mi historia, y no hablo a nivel de pensamientos, aunque también, sino de todas aquellas emociones que he ido rechazando a lo largo de mi trayecto en esta vida y en tantas otras. Y es en este punto donde la magia del misterio aparece en escena para asombrarme, pues a medida que más actitud despierta voy retomando para rendirme a lo que soy, siento, experimento y vivo, más libre me siento.

Poco a poco voy atreviéndome a abrazar mi sombra, a dar un guiño amistoso a mi oscuridad y a tender una mano a mi niño herido. Parece imposible hacerlo, pero todo nace del reconocimiento, de respetar la vida tal cual es, pues siempre es el fruto de nuestras acciones. Es un compromiso auténtico para volver a nuestra esencia, desnudos, confiados y con muchas ganas de continuar desde la calma.

Ahora, me atrevería a decir que me amo mucho más que ayer, y seguramente menos que mañana. Pues no hay fronteras para el amor, para esa capacidad innata, desde la Vida, para mostrar el sentimiento de unificación y creación. Y como siempre, es incondicional; simple expresión en un acto por compartir constantemente.

Nuevamente vuelvo a mi crisálida, y sin caer en espejismos espirituales que están fuera de lugar, como tantas veces atrás me hacían creer que debería llegar a un punto o tener que cambiar algo en mí. Ahora es el tiempo de descansar, arropándome a mí mismo en la intimidad del inocente que se entrega a la Vida, al Ser que es y que siempre está. Porque después de todo lo aprendido, sólo me queda olvidar para aceptarme tal cual soy.

Entradas populares de este blog

AHORA, JUNTOS Y HACIA UNA NUEVA REALIDAD

SIÉNTEME EN TU CORAZÓN

DEJA DE LUCHAR CONTRA TI, PORQUE TAMBIÉN ERES OSCURIDAD

¿Cómo sentir el Amor del Universo ahora?

NADA MUERE, TODO SE TRANSFORMA