LECCIÓN 1. ¿QUÉ SABEMOS SOBRE EL LIBRE ALBEDRÍO?

El libre albedrío es aquella parte de nosotros que nos permite elegir el camino más directo y fluido hacia la realización del Ser, o todo lo contario. En muchas ocasiones nos hemos preguntado si realmente tenemos libre albedrío o qué uso podemos hacer de él, pero siendo sincero, la funcionalidad que tiene esta Ley Universal es la de ofrecernos el camino más recto para reconocer la naturaleza de nuestra esencia o el trayecto más incómodo y turbulento.

Tenemos la libertad para elegir siempre cómo avanzar. Un ejemplo de ello, lo vemos cuando estamos atravesando una mala racha o la vida se nos dificulta porque no fluye tanto como nos gustaría. Son estos momentos en los que debemos parar y hacer un uso consciente de nuestro libre albedrío. Esta Ley no dice que tenemos libertad absoluta para hacer todo cuanto queramos; ni mucho menos, pero sí la oportunidad constante de elegir la vía más resonante con la voluntad del espíritu.

En este punto debo subrayar que no se trata de reaccionar ante una situación “hostil” desde una actitud más positiva, aunque también puede hacerse. Sino la de entregarnos plenamente a lo que está sucediendo con plena consciencia y apertura. Y si desde esta postura nace de ti un enfoque más positivo y constructivo, será perfecto. De lo contrario, estaremos evadiéndonos de esa experiencia que nos está invitando a abrir el corazón, y perdonar lo que sentimos.

EJEMPLO: estoy viviendo una situación desesperada, donde no encuentro salida. La vida se me viene encima porque me han humillado en el trabajo delante de los compañeros. Intento suprimir mis emociones de dolor, enfado, tristeza y desilusión con todo tipo de fármacos, entretenimientos o evadiéndome haciéndome creer que no pasa nada, que tengo que ser fuerte y confiar en mí. Esta actitud nos muestra un uso inconsciente de nuestro libre albedrío, pues no se está “aprendiendo” o aprovechando esa situación que ha detonado como humillación entre otras emociones que estaban atrapadas en mí. La actitud y el uso consciente de esta Ley sería hacer un ejercicio de honestidad, parando, expresando todo el dolor que se siente y pidiendo ayuda a nuestro yo profundo para que nos guíe. Aquí es cuando nos permitimos sentir la humillación, eligiendo atravesar el dolor con formas de tristeza, ira o impotencia. Aquí es cuando nos estamos abriendo a la experiencia presente para ser vivida plenamente. Realmente, aquí es cuando nos abrimos a la magia del Amor. Y siempre, conllevará un final feliz, pues detrás del túnel siempre hay haz de luz para expandir nuestra conciencia.

Suelo poner el símil de que la experiencia humana es como un chicle. Podemos estirar en el espacio-tiempo este chicle, y a medida que más estiremos podremos comprobar cómo las vivencias humanas tendrán un foco más conflictivo, hasta el punto en el que llega a romperse. Es cuando nuestra estancia en este plano físico finaliza: llegó la muerte.

Todos tenemos una “fecha de caducidad”, pero lo extraordinario de este límite es que también tenemos un marco de oportunidad muy amplio para experimentarnos en vida. El propósito es aprender a vivir conscientemente, pues siempre se nos presenta la posibilidad de hacer un uso consciente de nuestro libre albedrío, para elegir vivir desde la posición del Ser, el espíritu o la Conciencia. Es sólo cuestión de elección, de ahí su contexto.  

Puedes avanzar de un modo inconsciente, esclavizado por el sistema de pensamiento del ego, totalmente autómata y distraído, y hacer que ese chicle se estire en el espacio, dificultando cada paso como representación de nuestro rechazo al Ser. O podemos hacer un paro, tomar aire para que nos refresque la mente y nos entreguemos a nuestro espíritu con los brazos abiertos. Aquí es cuando el chicle suelta toda tensión y sentimos que la vida fluye ante nuestros ojos. Realmente es cuando continuamos reconociendo con cada pasito que damos que somos pura Vida experimentándose desde estas formas humanas.

Qué fácil y ameno sería ir soltando lastre inconsciente para simplemente descansar en el Ser y dejar que éste nos guíe por el camino más simple y directo hacia nuestra realización. Pero, claro, ello conlleva dejar muchas estructuras mentales que nos someten al miedo, que nos oprimen y nos mantienen hipnotizados en un estilo de vida artificial, basado en persistir en el tiempo el sufrimiento. Es justo en este punto cuando las experiencias más dolorosas se repiten y se intensifican, pues realmente estamos encarcelados en un círculo vicioso y autodestructivo. Es cuando nuestra alma nos grita: ¡ayuda!

Realmente esta Ley Universal, es esencial para transformar nuestras vidas en pura consciencia y unidad. Avanzando hacia un despertar inevitable, pero en el menor tiempo posible, si así lo elegimos. Y siendo sincero, ¿no os gustaría proyectar y experimentar en nuestro planeta este uso consciente del libre albedrío? ¿Os imagináis hasta qué punto podría cambiar nuestra realidad física?

APUNTE CONSCIENTE: La vía del Ser nos ofrece siempre iluminar las experiencias por consciencia y voluntad para amar, más allá de lo humano. La vía del Ser nos invita a cada momento a despertar para renacer de nuevo. Observa tu foco de atención, hacia dónde lo pones. Guíate por esa brújala interna que te indica sufrimiento o paz interna. Y recuerda: siempre tienes la opción de elegir.

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